Una de las prioridades del mandatario Xi Jiníng, presidente de China, es convertir al país en una potencia futbolística para el año 2050.

El futbol local ha recibido inversión para la construcción de canchas; los equipos de las ligas locales han recibido más presupuesto para contratar jugadores como Jackson Martínez, Paulinho, Diego Forlán, Robinho, Freddy Guarín o Ezequiel Lavezzi. Sin embargo, el cambio verdadero sólo vendrá desde las raíces, desde el origen; es decir, los niños que comienzan a practicar el deporte.

El cambio inmediato no se ha visto, aunque tienen al técnico campeón del mundo en 2006, Marcelo Lippi. La Selección Nacional China de futbol ocupa el último lugar de su grupo rumbo a Rusia 2018, inclusive por debajo de Siria y Qatar. Por ende, para buscar un futuro más auspicioso, el presidente del país previó que 20 millones de niños chinos jugarán futbol en 2020. Con esta cantidad se busca la calidad en las categorías inferiores; ¿y si implementan una práctica milenaria tradicional china?

La escuela Tagu, con 35 mil niños, ha implementado el Kung-Fu en el futbol. Sin duda, las habilidades marciales, elásticas y atléticas de los niños en el balompié, podrían convertirlos en futbolistas más completos y competitivos a nivel mundial. “Con su base de Kung-Fu, tienen una flexibilidad y fuerza física que les ayudará cuando jueguen futbol… Y saber saltar en el aire, también les ayudará”, explicó, a la Agencia AFP, el entrenador de esta escuela, Sun Dawei.

“Nosotros responderemos a la llamada de la patria”. Así se refirió a la intención del presidente sobre potenciar el futbol chino. Sun Dawei busca la creación de un conceptodentro del futbol mediante la incorporación de las artes marciales:

“Buscamos combinar el futbol con las técnicas de las artes marciales de los monjes de Shaolin, con el propósito de crear un concepto original”.

China sólo ha clasificado al Mundial de Corea-Japón 2002 y quedado subcampeón asiático en 2004. De resto, la historia del futbol chino no tiene más logros internacionales. También, la Liga Premier acaba de vender sus derechos de transmisión a China, esto dará más contenido futbolísitico en los medios de comunicación. Ahora recurrieron a una actividad milenaria china, para potenciar un deporte que no se les ha dado. ¿Desde la raíz viene la solución?

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